La Poncia: (Con
intención.) Adela. ¡Ésa es la verdadera novia del Romano!
Bernarda: Las cosas no son nunca a gusto nuestro.
La Poncia :
Pero les cuesta mucho trabajo desviarse de la verdadera inclinación. A mí
me parece mal que Pepe esté con Angustias, y a las gentes, y hasta al aire.
¡Quién sabe si se saldrán con la suya!
Bernarda: ¡Ya estamos otra vez!... Te deslizas para llenarme de malos sueños. Y no quiero entenderte, porque si llegara al alcance de todo lo que dices te tendría que arañar.
La Poncia :
¡No llegará la sangre al río!
Bernarda: ¡Afortunadamente mis hijas me respetan y jamás torcieron mi voluntad!
La Poncia :
¡Eso sí! Pero en cuanto las dejes sueltas se te subirán al tejado.
Bernarda: ¡Ya las bajaré tirándoles cantos!
La Poncia :
¡Desde luego eres la más valiente!
Bernarda: ¡Siempre gasté sabrosa pimienta!
La Poncia :
¡Pero lo que son las cosas! A su edad. ¡Hay que ver el entusiasmo de
Angustias con su novio! ¡Y él también parece muy picado! Ayer me contó mi hijo
mayor que a las cuatro y media de la madrugada, que pasó por la calle con la
yunta, estaban hablando todavía.
Bernarda: ¡A las cuatro y media!
Angustias: (Saliendo.) ¡Mentira!
La Poncia :
Eso me contaron.
Bernarda: (A Angustias.) ¡Habla!
Angustias: Pepe lleva más de una semana marchándose a la una. Que Dios me mate si miento.
Martirio: (Saliendo.) Yo también lo sentí marcharse a las cuatro.
Bernarda: Pero, ¿lo viste con tus ojos?
Martirio: No quise asomarme. ¿No habláis ahora por la ventana del callejón?
Angustias: Yo hablo por la ventana de mi dormitorio.
(Aparece Adela en la puerta.)
Martirio: Entonces...
Bernarda: ¿Qué es lo que pasa aquí?
La Poncia :
¡Cuida de enterarte! Pero, desde luego, Pepe estaba a las cuatro de la
madrugada en una reja de tu casa.
Bernarda: Las cosas no son nunca a gusto nuestro.
Bernarda: ¡Ya estamos otra vez!... Te deslizas para llenarme de malos sueños. Y no quiero entenderte, porque si llegara al alcance de todo lo que dices te tendría que arañar.
Bernarda: ¡Afortunadamente mis hijas me respetan y jamás torcieron mi voluntad!
Bernarda: ¡Ya las bajaré tirándoles cantos!
Bernarda: ¡Siempre gasté sabrosa pimienta!
Bernarda: ¡A las cuatro y media!
Angustias: (Saliendo.) ¡Mentira!
Bernarda: (A Angustias.) ¡Habla!
Angustias: Pepe lleva más de una semana marchándose a la una. Que Dios me mate si miento.
Martirio: (Saliendo.) Yo también lo sentí marcharse a las cuatro.
Bernarda: Pero, ¿lo viste con tus ojos?
Martirio: No quise asomarme. ¿No habláis ahora por la ventana del callejón?
Angustias: Yo hablo por la ventana de mi dormitorio.
(Aparece Adela en la puerta.)
Martirio: Entonces...
Bernarda: ¿Qué es lo que pasa aquí?
1 – Esquema del fragmento (1)
1. Advertencia
de Poncia a Bernarda sobre el noviazgo de Angustias.
1.1.Opinión de
Poncia: la novia debería ser Adela.
1.2.Negativa de
Bernarda a admitir lo que Poncia sugiere.
1.2.1. Reafirmación
de la autoridad sobre sus hijas.
2. Anuncio de
Poncia de que Pepe se va a las 4 de la mañana.
2.1.Desmentido
de Angustias: se a la 1 de la mañana.
2.2.Apoyo de
Martirio a lo dicho por Poncia.
2.3.Entrada de
Adela, que lo escucha todo.
3. Bernarda se
ve obligada a asumir lo evidente.
3.1.Triunfo de
Poncia en sus insinuaciones.
2 – Comentario crítico: tema, estructura,
tipo de texto, actitud e intencionalidad
del autor. Valoración personal del tema y la forma. (3)
El tema principal de este fragmento sería
el triunfo de los instintos amorosos naturales frente a las convenciones
sociales.
En cuanto a
la estructura externa, el texto no
presenta divisiones, puesto que es un fragmento de una obra teatral, un diálogo
continuado con preguntas, respuestas y acotaciones.
En cuanto a la estructura
interna, el texto podría dividirse en tres partes: la primera parte (líneas
1-13) comprende las intervenciones de La Poncia y Bernarda, en esta parte del
texto ambas mantienen una conversación sobre el noviazgo de Angustias en la que
Poncia deja entrever la información que tiene sobre los secretos de las hijas
de Bernarda. En la segunda parte (líneas 14-28), entran en escena Angustias y
Martirio que discuten con Poncia y Bernarda la hora a la que se fue Pepe el día
anterior. En la última parte (líneas 29-32) Poncia le sugiere a Bernarda que
debería de estar más atenta a lo que pasa en su casa.
La
intervención final de Poncia, en la que pone de manifiesto a Bernarda la evidencia
de que Pepe se está viendo otra de sus hijas, además de con su novia. Se podría
considerar la conclusión de la argumentación en la que Poncia sale victoriosa.
Teniendo esto en cuenta se podría decir que el fragmento presenta una estructura
inductiva, pues a partir de distintos argumentos, Poncia llega a una conclusión
final.
En cuanto al
tipo de texto se trata de un texto
literario del género dramático. El subgénero al que pertenece la obra es el
drama, según afirmó en el subtítulo de la obra el propio Lorca; además se
presentan personajes y ambientes cotidianos. Se podría clasificar incluso
dentro del subgénero de “dramas rurales” habituales en la épica y ambientados
en un pueblo. Sin embargo, la obra presenta también algunos rasgos de otro subgénero,
la tragedia como pueden ser la fatalidad del destino y el final trágico.
El modo de elocución es el diálogo,
puesto que se trata de una conversación en la que se intercambian parlamentos
entre los personajes que están en escena. Este modo de locución dialogado se
manifiesta por recursos propios de la lengua oral, como coloquialismos “¡Siempre
gasté sabrosa pimienta!”, uso de oraciones exclamativas e interrogativas y de
la 1ª y 2ª persona:“¡Ya las bajaré tirándoles cantos!” o “¿Qué es lo que pasa
aquí?”.
El modo de
elocución dialogado se relaciona con las funciones expresiva y conativa de la
lengua, propia del intercambio comunicativo. Lo analizaremos más pormenorizadamente
en la pregunta relativa a las Funciones del Lenguaje.
La actitud del autor es subjetiva ya que
se trata de un texto literario de ficción en el que el autor habla a través de
sus personajes y de las acotaciones. Todo lo que ocurre en la obra ocurre
porque el autor lo desea aunque no se introduce en el texto a sí mismo con la
primera persona. El autor no manifiesta su subjetividad directamente, sin a
través de los personajes que intervienen. En el fragmento, sería Poncia el
personaje que dice lo que realmente opina Lorca: que las convenciones sociales
están torciendo lo que las leyes de la naturaleza, al imponer una boda “contra
natura” entre
Angustias y Pepe.
Angustias y Pepe.
La intención del autor es fundamentalmente
artística pero también de crítica hacia la sociedad de la época en temas
controvertidos como el machismo, la represión sexual y moral, el papel de la
mujer, las convenciones sociales y el conflicto entre autoridad y libertad. En el
fragmento, Lorca pretende hacer ver que las leyes de la naturaleza son más
fuertes y que la Bernarda, como se verá al final de la obra, lo único que
conseguirá al tratar de imponer su autoridad es que se desencadene la tragedia.
Valoración Personal
En este
fragmento de la obra de Lorca sobresalen algunos temas que son, a mi entender,
muy importantes. En primer lugar se puede apreciar el enfrentamiento entre la
autoridad de Bernarda y la libertad que sus hijas desean. Bernarda rata de
imponer su voluntad a toda costa y se niega a admitir la evidencia de que no es
capaz de dominar a sus hijas tanto como ella cree. Se niega a admitir lo que
Poncia le está diciendo, a pesar de que le presenta evidencias incuestionables,
porque admitir que Poncia tiene razón es tanto como reconocer que ha fracasado
en su intento de someter a sus hijas a su voluntad.
Personalmente,
me parece inconcebible que tanto una madre como un padre ejerzan tal autoridad
sobre sus hijos llegándoles a prohibir algo tan natural como es salir y
relacionarse, divertirse, vivir. Por otra parte, y sobre todo en este
fragmento, observamos también el enfrentamiento que existe entre las
convenciones sociales y lo natural, Adela debe de estar con Pepe. Todo el mundo
debería poder elegir con quien quiere casarse y vivir su vida, y me parece totalmente injusto que a muchas mujeres todavía
hoy en día se las obligue a tal incoherencia.
Por otra
parte, estoy totalmente en contra del papel que tenían los hombres entonces, a
los que se les permitía todo sin reprocharles nada y sin criticarles, como es
el caso de Pepe que hace lo que quiere y juega con todas.
Por último,
me parece muy importante destacar que la viveza y el realismo de los diálogos
es tal que parece que la disputa se estuviera desarrollando ante nosotros,
siendo como es un texto que hemos leído. Si hubiéramos visto representar a los
actores el fragmento, la tensión sería máxima. Esta es una de las escenas más
importantes, pues es el momento exacto en que , aunque no quiera admitirlo a
Poncia, Bernarda, se da cuenta de que su hija Adela está transgrediendo
gravemente las normas que ella ha impuesto. Las escenas de conflictos y enfados
que se suceden en la obra ponen de manifiesto el error en que se encuentra
Bernarda al tratar de imponer su voluntad.
3 – Caracterización de los personajes que
aparecen en el fragmento. (1,5)
Debido
a la ausencia de narrador que describa a los personajes o que haga comentarios
sobre su forma de ser, estos se caracterizan a partir de varias técnicas
dramáticas. Podemos conocer a los personajes gracias a los comentarios que
hacen ellos mismos de otros personajes, alguna vez se definen a sí mismos, o
gracias a objetos simbólicos que los representan como el bastón de Bernarda.
En
este fragmento aparecen varios personajes que vamos a analizar:
-
Bernarda: es una mujer dura, cruel y autoritaria, que
se comporta como un hombre imponiendo una conducta machista que ella misma ha
padecido. Ejerce su poder de forma irracional, por lo que todos la odian.
Únicamente la importan las apariencias y el qué dirán. Además representa la
represión sexual y pretende que las cosas sean como ella quiere. Esto hace que
se muestre ciega ante lo que está ocurriendo, concretamente en este fragmento,
cuando no quiere ver el conflicto que se avecinaba y del que Poncia la quiso
avisar. “Afortunadamente mis hijas me respetan y nunca torcieron mi voluntad”
-
La Poncia: es una de las criadas de Bernarda,
representa el sentido común del pueblo llano aunque asume también los valores
morales vigentes, pero con cierto distanciamiento. Mantiene cierta confianza
con Bernarda y debido a que ve venir la tragedia, intenta evitarla
advirtiéndola, como bien se ve en este fragmento de la obra. En el fragmento se
evidencia la confianza que tiene con Bernarda en la forma que tiene de
dirigirse a ella, la tutea e incluso utiliza la ironía para criticarla: “Desde
luego eres la más valiente”.
-
Angustias: es la hija mayor y su nombre sugiere
sufrimiento, tiene 39 años y la boda con Pepe es su última oportunidad para
escapar de la casa. Ya en este fragmento se sobreentiende que Pepe quiere a
Adela y que se ve con ella, pero en realidad a Angustias no la importa porque
lo que verdaderamente quiere es huir de allí.
-
Martirio: es una de las hijas de Bernarda y es el
personaje más conflictivo. Tiene miedo a los hombres y la humillación de sentirse
engañada la llena de resentimiento. Es enfermiza y fea, y además espía a Adela
y la acosa con indirectas como se puede apreciar en el fragmento cuando entró
Adela a escena.
-
Adela (solo nombrada): Su nombre es más femenino que
las del resto. Es la más joven y bella de las hijas de Bernarda. Tiene 20 años
y busca el amor sin importarle entregarse al novio de su hermana. Ella, como se
ve en este fragmento, representa la moral de lo natural frente a la moral
social que defiende su madre. En el fragmento se muestra silenciosa ante lo que
está ocurriendo. Prefiere no hablar para no descubrirse, pero sabe que su
situación peligra pues acaba de discutir con Poncia y esta la ha amenazado con
descubirla.
-
Pepe el Romano (solo nombrado): es el protagonista, es
un personaje ausente al que solo se le menciona. Representa el elemento
masculino deseado por todas las hermanas y es también el modelo de hombre de la
sociedad machista que se critica en la obra.
4 – Técnica dramática. Aplicación razonada
al fragmento (1,5)
Las técnicas
dramáticas son recursos empleados por el escritor para contar la historia pese
a los condicionamientos del texto teatral. La ausencia del narrador, así como
las limitaciones en el tiempo y el espacio imponen una serie de técnicas que el
autor debe de utilizar para que la historia se cuente por sí misma. Así
tendremos en cuenta tres aspectos a la hora de analizar la técnica dramática:
el espacio, el tiempo y el lenguaje teatral.
El espacio
de la obra es la casa de Bernarda Alba, en la que se distinguen dos espacios a
su vez, uno visible y otro no visible, que es el exterior y sólo es aludido
durante la obra ya que éste está vedado debido a los ocho años de luto
impuestos por Bernarda, este espacio no aludido representa la libertad, el
deseo, el amor y el sexo. La casa simboliza el mundo interior. Este fragmento
pertenece al segundo acto, que se desarrolla en una habitación blanca del
interior de la casa, que representa el encierro, la opresión y el dominio al
que están sometidas las hijas de Bernarda y su madre. El exterior que en este
fragmento no es mencionado, pero más tarde si lo será, representa el amor, el
sexo y el deseo (Pepe se ve con su novia Angustias pero Poncia está insinuando
que Pepe y Adela son amantes y se están viendo por las noches)
En cuanto al
tiempo cada acto se realiza en un momento del día diferente, como si toda la
obra se desarrollara en un solo día, pero sin embargo la acción transcurre
durante un periodo de tiempo de alrededor de un mes. El paso del tiempo viene
dado por la situación y el conflicto social. El primer acto sucede por la
mañana tras el entierro del padre de la familia y Bernarda impone los ocho años
de luto, además se nos informa de que Pepe el Romano se quiere casar con
Angustias. El segundo acto tiene lugar por la tarde, en concreto en la hora de
la siesta como se dice al comienzo del acto en donde se da a entender que Pepe
y Adela tienen un romance; finalmente el tercer acto tiene lugar por la noche,
está preparando la boda con Pepe, en el pueblo ya existe el rumor de que Adela
y Pepe son amantes y Martirio envidiosa de su hermana pequeña intenta disuadir
a su hermana pero al final la delata, y es además la causante del trágico
final. El paso del tiempo se deduce de las acciones y de los diálogos de los
personajes.
En cuanto a
nuestro fragmento podemos destacar que es por la tarde ya que pertenece al
segundo acto y está al final de éste, ya sabemos que Angustias y Pepe son
novios oficialmente, ya que todas las hermanas están preparando el ajuar y
bordando las iniciales y además sabemos que en el pueblo corre el rumor de que
Adela y Pepe son amantes y Poncia y Martirio vigilan y advierten a ésta, además
en este caso Poncia advierte a Bernarda de ello.
Las
acotaciones son un elemento que sirve para informarnos acerca de la puesta en
escena (decorados, vestuarios…), de los movimientos de los actores y también de
la verdadera intención comunicativa de los personajes, que pueden mentir,
utilizar la ironía o el sarcasmo. En la obra hay una amplia variedad de acotaciones.
Lorca no solo escribe el texto dramático, sino que mediante esta técnica
también dirige la representación de su obra.
En nuestro
fragmento podemos observar 5 acotaciones la primera de ellas “(Con intención)” nos
indica la verdadera intención de las palabras que va a decir Poncia. La tercera
“(A Angustias)” nos indica a quien va dirigido el comentario y finalmente las
tres acotaciones restantes nos indican la entrada o salida de algunos
personajes “(Saliendo.)”, “(Aparece Adela en la puerta.)”.
En cuanto al
lenguaje teatral es una técnica que utiliza el autor mediante la cual, a través
de las palabras de los personajes, deducimos todos los elementos de la acción
que en un relato nos podría contar el narrador. Dentro del lenguaje teatral
encontramos los diálogos, los apartes, los monólogos y la caracterización de
los personajes.
En los
diálogos de la obra predominan los diálogos rápidos, incisivos y breves que
expresan adecuadamente el carácter y el estado de ánimo.
Por su
contenido se pueden distinguir:
-
Diálogos
informativos: nos informan de sucesos que ocurren fuera de la escena. Un
ejemplo de este fragmento: “Ayer me contó mi hijo mayor que a las cuatro y
media de la madrugada, que pasó por la calle con la yunta, estaban hablando
todavía.”
-
Diálogos
expositivos y de respuesta breve, un personaje habla exponiendo su punto de
vista y el otro le “hace hablar”.
-
Diálogos
de acción: se producen enfrentamientos y progresa la acción. Son habituales las
discusiones con diálogos rápidos, propias de enfrentamientos entre los
personajes. En nuestro fragmento existe este tipo de dialogo desde: “Bernarda:
¡A las cuatro y media!”, hasta “Angustias: Pepe lleva marchándose (…)”. Y
también se podrían incluir los diálogos que continúan hasta el final, aunque no
son rápidos, pero si poseen acción.
- Diálogos de acotación: sirven de acotaciones, hacen
indicaciones sobre el tiempo y el espacio.
Los apartes
son un recurso para que el espectador conozca los verdaderos sentimientos u
opiniones de un personaje que puede estar mintiendo en escena. En la narración
esto lo diría el narrador. Aquí, el personaje hace comentarios como aparte, de
forma que los otros actores fingen no escucharlo, como si fueran pensamientos.
Lorca utiliza muy poco este recurso porque resulta poco verosímil.
Los
monólogos se producen cuando un personaje habla solo. Sirve también para
expresar sus pensamientos. También resulta poco verosímil, de modo que Lorca lo
utiliza muy poco en esta obra y en nuestro fragmento tampoco hay monólogos.
En cuanto a
la caracterización de los personajes es una técnica con la cual se requieren
una serie de medios para describir al personaje, su conducta o sus pensamientos
o emociones. En La casa de Bernarda Alba los personajes se caracterizan por las
siguientes técnicas dramáticas: Comentarios de otros personajes, los personajes
se definen a sí mismos, caracterización por los actos y las palabras, objetos
simbólicos que caracterizan a los personajes, como se ha comentado anteriormente
en la pregunta número tres.
5 – Análisis sintáctico global: No quiero entenderte, porque si llegara al
alcance de todo lo que dices te tendría que arañar (1,5)
P1- No quiero
P2 -entenderte
P3- porque te tendría que arañar
P4- Si llegara al alcance
P5- de todo lo que dices
Se trata de un enunciado oracional compuesto por cinco proposiciones de las cuales P1 es la principal y su núcleo
verbal es “quiero”. Tiene una subordinada sustantiva (P2) en función de CD con
el infinitivo “entenderte” como núcleo verbal y no va introducida por ningún
nexo ya que se trata de una forma no personal.
P1 tiene además una subordinada adverbial causal (P3) introducida por la
conjunción “porque”, la cual carece de función sintáctica y cuyo núcleo verbal
es una perífrasis de obligación “te tendría que arañar”. A su vez, esta
proposición incluye una subordinada adverbial condicional (P4) introducida por
la conjunción “si”, que tampoco tiene función sintáctica, y cuyo núcleo
verbal es “llegara”.
Por último, P4 tiene a su vez una proposición subordinada adjetiva sustantivada
(P5) que funciona como CN preposicional de “alcance”. Esta última proposición
va introducida por el pronombre relativo “que” precedido de una preposición y dos
determinantes, cuya función es de CD.
6 – Funciones del lenguaje presentes en el
texto. Comentando los recursos en que se manifiestan. (1,5)
Al tratarse de un texto literario, y no de una conversación real, la
función del lenguaje predominante sería la poética:
todo el texto es un diálogo que se produce en un mundo de ficción ideado por
Lorca. La creación de un mundo de ficción a través del lenguaje es en este caso
la forma en que se manifiesta la función poética, pues el uso del lenguaje
trata de reflejar de forma realista el habla de unas mujeres sin estudios de la
Andalucía rural de principios de siglo. Lorca trata de que el lirismo se desprenda
de la acción y no de un uso poético de la lengua. Y aunque utilice muchos recurso
literarios, trata de que resulten verosímiles y acordes a la caracterización de
los personajes. En este fragmento concreto no encontramos ningún recurso
literario destacable.
Al tratarse
de un diálogo, encontramos además la función expresiva y la función apelativa. La
primera es propia de textos de opinión, artículos periodísticos, ensayos,
entradas en blog… La segunda es propia de textos argumentativos y artículos de
opinión. Es común que ambas funciones aparezcan en un mismo texto.
Esto se
manifiesta en algunos procedimientos lingüísticos que aparecen en el texto.
Respecto a la función expresiva, encontramos el uso de la primera persona (“Yo
hablo por la ventana de mi dormitorio”), oraciones exclamativas (“¡Mentira!”), interrupciones
(“-Entonces… -¿Qué es lo que pasa aquí?”)…
La función
apelativa se manifiesta en el uso de la segunda persona (“¡Cuida de enterarte!”),
oraciones interrogativas (“¿Qué es lo que pasa aquí?”), verbos en imperativo
(“¡Habla!”)…
La función
representativa estaría presente en las acotaciones, donde se indican de forma
objetiva los movimientos e los personajes. “(Aparece Adela en la
puerta.”) Se manifiesta en el uso del Modo
Indicativo, en la 3ª persona y en el lenguaje denotativo.
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