jueves, 24 de enero de 2019

VIVIR DE LO DETESTABLE. COMENTARIO MODELO CON PREGUNTAS DE LENGUA


Vivir de lo detestable

(Elaborado con comentarios de alumnos de otros años y del blog  

 En la prensa de nuestro país reina cada vez más el negativismo a ultranza. Hay mil motivos  para quejarse, para protestar, denunciar, para condenar y bramar, casi todo marcha mal o de forma insatisfactoria cuando no fraudulenta y criminal. Desde luego, no es para estar contentos, sino más bien furiosos o desco­razonados. Sin embargo, hay algo todavía más grave, y es la actitud de gran parte de los periodistas, columnistas y comentaristas de prensa, radio y televisión, porque da la impresión de que no están dispuestos a que las cosas vayan mejor. Parece como si se sintieran muy cómodos y a salvo instalados en la negatividad y temieran como a la peste no sólo el elogio, la aprobación o el aplauso, sino incluso el matiz y la relatividad. Todo lo que no sea ira y vociferación, escepticismo y desdén, les resulta blando y pobre y seguramente hasta indigno.
En el fondo no es de extrañar: todos sabemos que es mucho más fácil explicar por qué no nos gusta una película o un libro que explicar por qué nos complace. Las críticas en contra son, por su propio carácter, mucho más lúcidas, contundentes y contagiosas que las favorables. Admiten en mucho mayor grado la exageración y la arbitrariedad y el sofisma, y admiten la incondicionalidad. Es muy difícil estar incondicionalmente a favor de nada, mientras que resulta sencillísimo y gratificador estar incondicionalmente en contra de todo. Hoy en día da la impresión de que la mayoría de los articulistas y contertulios se levantan de la cama con el ánimo ya soliviantado y entonces miran a su alrededor para hallarle contenido a su cólera.
Javier Marías

ESQUEMA
1. Abuso de la crítica negativa en los periodistas de hoy en día.
1.1 Cómodos con esta postura negativa.
1.2. No quieren mejorar la idea de las cosas.
2. Explicación del porqué de esta actitud.
2.1. A todos nos resulta más fácil criticar que descubrir lo bueno
2.2. Es más fácil exagerar y exaltarse que explicar las cosas racionalmente
2.3. Da la sensación de que lo único que importa es la ira y da igual el motivo.

RESUMEN
Javier Marías desarrolla en el artículo la manera tan negativa con la que analizan la realidad sus compañeros de profesión. Reconoce que la situación actual en el país es mala, que los dirigentes en muchas ocasiones son irresponsables y alguno, delincuente. Sin embargo, para él, los periodistas que se dedican a la opinión dan la sensación, cuando analizan la actualidad, de que se sienten cómodos con este estado de cosas y que casi preferirían que no se mejorara la situación, para realizar su trabajo de manera más fácil. Pues, según el autor, es más fácil criticar lo malo, que lo que se hace bien y, además, tienen más seguidores cuando se critica que cuando se pondera algo positivamente.

TEMA
Crítica razonada al negativismo con el que articulistas y comentaristas abordan la situación actual de España.

ESTRUCTURA
Se trata de un texto completo en prosa formado por dos párrafos y encabezado por un título: “Vivir de lo detestable”, que expresa en forma de paradoja el tema central del texto:  muchos periodistas “viven de lo detestable” pues  prefieren centrarse en los aspectos más deleznables de la sociedad, pues son los que más “venden” y por tanto lo que más dinero dan.
Por lo que se refiere a la estructura interna, observamos que el primer párrafo podrían dividirse en dos partes: una primera parte que llegaría hasta la línea 7, en donde predomina un modo de elocución expositivo, pues se manifiesta el hecho –al parecer evidente y objetivo- del predominio de la crítica negativa en la prensa actual de nuestro país. Desde la línea 7 del primer párrafo (“Parece como si se sintieran muy cómodos…” ) predomina ya el modo de elocución argumentativo, pues el autor comienza a dar su opinión de forma explícita: da la impresión de que los periodistas prefieren que las cosas vayan mal, porque así tienen motivos para criticarlo todo.
En el segundo párrafo, el autor reflexiona sobre el porqué este gusto por criticar, insultar y descalificar. Cree que esto no afecta solo a los periodistas, sino que a todos nos resulta más fácil criticar lo malo que resaltar lo bueno.
En las tres últimas líneas, el autor enuncia lo que sería la tesis, que se presenta como una conclusión final: “Hoy en día da la impresión de que la mayoría de los articulistas y contertulios…”, previamente argumentada.
Puesto que la tesis del autor se encuentra al final del texto, podemos decir que este presenta una estructura de tipo inductivo.


ACTITUD E INTENCIONALIDAD.
Javier Marías reflexiona sobre una de sus facetas profesionales, la de colaborador con la prensa escrita; en concreto, analiza la actitud de sus colegas a la hora de escribir, de los temas que eligen y de la manera de abordarlos. Lo que parecería una reflexión objetiva se transforma nada más comenzar en una visión subjetiva y poco autocrítica, pues la misma actitud o predisposición que denuncia la emplea él.
La intencionalidad parece clara. Por una parte sería dar un toque de atención a sus colegas para que maticen más sus opiniones e incluyan aspectos más complejos en sus análisis y para que no carguen tintas solo en lo negativo, pues cuando se adopta esta actitud difícilmente se puede ofrecer una imagen objetiva de la realidad.
Además, el columnista escribe para sus lectores, a los cuales implícitamente les está advirtiendo para que sean críticos a su vez con sus comentaristas habituales.

TIPO DE TEXTO.
Nos encontramos con un texto de opinión de un periódico; se trata de una columna. Desde el punto de vista periodístico, estos textos se caracterizan por ocupar un espacio fijo en las páginas del periódico para que los lectores habituales las lean. Suelen ser textos breves que son escritos por colaboradores fijos del periódico que se van alternando para publicar diariamente sus colaboraciones.
Los temas que tratan las columnas periodísticas son muy variados, no necesariamente ligados a la realidad, -aquí precisamente es un asunto relacionado con su propia profesión- y abordados de manera muy personal por lo cual la función del lenguaje que predomina es la expresiva –junto a la conativa al intentar convencer a sus lectores de que lo que se dice es cierto. La nota más característica es el estilo personal, muy próximo al literario en cuanto a sus recursos, que utilizan los articulistas; no en vano, la mayoría son escritores profesionales. Sin embargo, el estilo no debe ser muy grandilocuente, pues el propio medio donde se publica y las características pragmáticas de la columna exige un ritmo ágil por ser un texto con pocas líneas.
En cuanto al modo de elocución, es expositivo-argumentativo. En las primeras líneas, cuando presenta el hecho del gusto por la crítica negativa como un hecho objetivo,  domina la exposición, y por tanto los procedimientos lingüísticos propios de la función referencial del lenguaje: uso de la tercera persona y de construcciones impersonales, los verbos en indicativo.
Desde la línea 7 el modo de elocución es argumentativo, pues reflexiona sobre esta situación, dando  argumentos sobre las posibles causas  y llegando a una conclusión final a modo de tesis.



VALORACIÓN PERSONAL
Con ser en líneas generales verdad las apreciaciones que realiza el autor, éstas quedan invalidadas en gran medida por denunciar lo que él mismo realiza en su columna: criticar.
Por el tono y la manera en que el autor va concretando sus ideas, esa crítica parece circunscribirse a los comentaristas y tertulianos que en distintos programas audiovisuales y radiofónicos comentan la realidad, pero también a los articulistas de la sección de opinión de los periódicos. Y la verdad es que no le falta razón. Cuando se oye a los tertulianos o se lee un artículo de opinión, lo que se resalta son los aspectos negativos; sin embargo, lo que se echa en falta tal vez más, sea que se aborden los temas desde diferentes puntos de vista. Y aún más, que los que opinan no se dejen llevar por sus convicciones ideológicas, cosa difícil de encontrar en la prensa actual por estar ésta bastante polarizada.
Por otra parte, el argumento utilizado para justificar que es más fácil criticar, sacar a relucir lo malo, es una opinión del columnista; no siempre es así. Cuando hay algo que te gusta, que está bien, -los mismos ejemplos que saca a colación él pueden servir: libro, película…- es muy fácil hablar positivamente de ellos, explicar por qué nos han gustado y nos han despertado una pasión incondicional que nos lleva a recomendarlos -no hay mejor propaganda que el boca a boca. Incluso, hablar bien de algo produce más bienestar que hablar mal o criticar. Por lo tanto, si la actitud de estos comunicadores fuera más abierta y objetiva, probablemente encontrarían otros asuntos que comentar y puntos de vista más amplios.
Lo que sí es un acierto es que Javier Marías ha logrado en pocas líneas plasmar un tema que llega a cualquier lector, y de proporcionarle unos argumentos o reflexiones que le permitan a continuación pensar en si es cierto o no lo que afirma en el artículo. 

FUNCIONES DEL LENGUAJE
Las funciones del lenguaje que predominan son: la expresiva y la apelativa, ya que la visión que el autor ofrece está teñida de subjetivismo e intenta convencer de su punto de vista a los demás. También aparece la función poética.
La función más relevante es la expresiva pues el autor valora el trabajo y la forma cómo enfocan los temas sus colegas de profesión. Es cierto que pretende dar la sensación de objetividad y la expresión de las ideas se realiza con aparente imparcialidad, ya que no aparece la primera persona y hay muchas construcciones impersonales; mas el autor está continuamente valorando, opinando y esto lo hace con el uso de muchos adjetivos.
La función apelativa está presente ya que primeramente el articulista se dirige a un lector más o menos fiel de sus columnas e intenta convencerlo de que su punto de vista sobre el tema que aborda es el cierto. Se podría intuir que también la intención de Javier Marías fuera un poco más lejos e intentara cambiar la actitud de sus compañeros para que abandonaran el negativismo. En ningún caso hay referencias explícitas en el texto de estas intenciones.
Por último está presente la función poética ya que Marías hace uso de recursos propios del lenguaje literario, como el polisíndeton de la línea 14: Admiten en mucho mayor grado la exageración y la arbitrariedad y el sofisma, y admiten la incondicionalidad; un símil en la línea 8: Temieran como a la peste no solo el elogio…
Las tres funciones comentadas son propias de los ensayos y de los artículos de opinión por su estilo, que en ocasiones se aproxima al literario, y por la temática y su forma de acercamiento a ella que en ningún caso pretende analizarla en su totalidad. Además, está implícita la intención de influir en los lectores para que éstos se postulen a favor de las ideas vertidas por el autor.

VALOR ESTILÍSTICO DE LOS VERBOS
    El sintagma verbal, junto con el sintagma nominal, es uno de los  dos constituyentes de la oración. Está formado por un núcleo, que es el verbo, y por unos adyacentes que son sus complementos.
    El significado verbal viene dado en el texto mediante las formas gramaticales del verbo, que son tanto personales como no personales. Dentro de las primeras, se observa un predominio de la tercera persona gramatical, principalmente de singular (“reina”, “es”, “da”, “parece”, “resulta”...), que se utiliza para plantear y argumentar la crítica que hace sobre el tema; aunque también está presente la primera persona de plural, “sabemos”;  empleándose  con una intención de complicidad, de hacer partícipe al público de sus pensamientos. Asimismo, encontramos abundantes formas no personales de infinitivo (“protestar”, “denunciar”, “condenar”…) y construcciones de formas impersonales con el verbo haber (“hay”).
    Según su significado, podemos clasificar los verbos del texto en copulativos (“es”, que se repite en varias ocasiones; “sea”, “son”, “estar”, “parece”), verbos “semicopulativos” (“resulta”), verbos de opinión (“sabemos”, “gusta”, “temieran”, “sintieran”…), verbos de acción (“se levantan”, “miran”, “vayan”…), verbos de habla (“explicar”, “bramar”…).
El uso de estos verbos está determinado por el tipo de texto (de opinión, argumentativo) y el tema (la crítica en los medios de comunicación)
Por otro lado, predominan los tiempos verbales en presente de indicativo (“reina”, “marcha”, “es”, “da”, “sabemos”, “gusta”, “complace”, “son”, “admiten”, “miran”…), para expresar y manifestar su opinión sobre la realidad del tema que argumenta. El modo indicativo, nos presenta la acción de forma denotativa, con la construcción de enunciados independientes. Este modo verbal es propio de los textos narrativos y de los discursos históricos, pero también del género periodístico al que pertenece el texto que estamos analizando, cuando se pretende dar una visión objetiva e imparcial de la realidad referida. El presente de indicativo es una forma verbal no marcada en cuanto al tiempo, no indica pasado, ni futuro…, por lo que admite valores desplazados. Su aspecto es imperfectivo. Podríamos señalar que se trata de un presente cuyos verbos tiene un valor durativo-descriptivo porque el autor manifiesta una acción o circunstancias, que bajo su punto de vista, están sucediendo en el momento que las  argumenta en la prensa española pero que ya se producían antes y se producirán después.
Pero también hay presencia del presente de subjuntivo (“vayan”, “resulta”, “sea”) y del pretérito imperfecto de subjuntivo (“sintieran”, “temieran”), para acciones que el autor piensa que comenzaron en el pasado pero que aún perduran, para suponer y considerar lo que piensan los periodistas sobre las críticas. Por otro lado, el uso de la forma en –“ra” (“sintie-ran”, “temie-ran”) del pretérito imperfecto de subjuntivo es un arcaísmo o un dialectalismo del español de zonas leonesas y gallegas, que hoy en día es muy frecuente en el lenguaje periodístico. El subjuntivo es el modo de la subjetividad, característico de la función expresiva del lenguaje, de la  irrealidad, del deseo, de la duda; por lo que indica ambigüedad, pudiendo referirse tanto a presente, pasado como futuro; pero en este caso los verbos se refieren al presente. Además, es el modo de las estructuras elaboradas y complejas, de las proposiciones subordinadas, es el modo propio del lenguaje culto.
    Respecto a las formas verbales no personales, que expresan el significado léxico y gramatical del verbo matizándolo temporal y aspectualmente, se utilizan en el texto diversos infinitivos (“bramar”, “explicar”, “estar”, “extrañar”, “quejarse”…), que carecen de morfemas que expresen número y persona; además de no expresar ningún tiempo,   lo que supone un mayor grado de abstracción, generalización y distanciamiento. Los infinitivos, que tienen aspecto imperfectivo, se comportan sintácticamente como un nombre, sin dejar de ser verbos. En el texto, la mayor parte de los infinitivos constituyen proposiciones subordinadas dentro de una oración compleja,  como es el caso de los infinitivos que en el texto introducen proposiciones adverbiales finales para expresar las causas por las que podemos estar descontentos en España: “Hay mil motivos para quejarse, para protestar, denunciar, para condenar y bramar”.

VALOR ESTILÍSTICO DE LOS ADJETIVOS DEL FRAGMENTO
Encontramos en el texto numerosos adjetivos que presentan en general las siguientes características: los que más predominan son los que aparecen en el sintagma verbal; y los que funcionan como complemento del nombre son casi todos explicativos, con lo cual podemos sacar una primera conclusión relacionada con la cantidad y con la clase de adjetivos y es que el texto es muy subjetivo.
He aquí algunos ejemplos de estos usos.
-Adjetivos que funcionan como atributos en construcciones de predicado nominal: l. 4, no es para estar contentos, sino más bien furiosos o descorazonados; 6/7 …da la sensación de que no están dispuestos a que…; 12 es mucho más fácil…; 13 las críticas son mucho más lúcidas, contundentes y contagiosas; 16 Es muy difícil…
-Adjetivos que funcionan como complementos predicativos en construcciones de predicado verbal: 7 parece como si se sintieran muy cómodos, 10 les resulta blando y pobre y seguramente hasta indigno; 17 resulta sencillísimo y gratificador…
La presencia de estructuras verbales atributivas o predicativas con complementos predicativos son propias de los discursos argumentativos.
Adjetivos explicativos valorativos: 3 forma insatisfactoria cuando no fraudulenta y criminal, 5 algo todavía más grave; 19 se levantan con el ánimo ya soliviantado…
A todo lo anterior hay que añadir que los adjetivos están modificados por adverbios cuantificadores que acrecientan más el carácter subjetivo y valorativo. Lo mismo podemos decir del uso del superlativo en el adjetivo de la línea 17 sencillísimo.
Por consiguiente, el uso que realiza de los adjetivos está relacionado con la subjetividad propia de un artículo de opinión. Con ellos el autor expresa su punto de vista y valora distintos aspectos. En general, estos adjetivos son modificados por adverbios de cantidad o de modo, que ya es síntoma de que está valorando. Otra característica es la acumulación de los mismos, tanto en construcciones atributivas y predicativas, como cuando los adjetivos se refieren a un nombre y son explicativos.

FIGURAS RETÓRICAS 
    Aunque se trata de un texto no literario, podemos observar la presencia de la función poética mediante el uso de varios recursos estilísticos para dar mayor intensidad y viveza al tema que se argumenta. Así, encontramos personificaciones para atribuir cualidades propias de las personas a “seres” inanimados: “… reina cada vez más el negativismo…” (línea 1), para referirse a la actitud que impera en la prensa española; “…casi todo marcha mal…” (línea 2), con la intención de señalar que las cosas no funcionan bien en España, pero la característica de “marchar” la poseen las personas, no algo indefinido o inanimado. Mediante el empleo de este recurso el autor pone sus pensamientos y sensaciones al servicio de la imaginación, la fantasía o la idealización.
    También se emplea la hipérbole: “…mil motivos para quejarse…” (línea 1). Mediante esta exageración manifiesta una realidad de forma exagerada con la intención de enfatizar los muchos motivos que existen en España para protestar, denunciar, quejarse…, en la prensa.
    Otro recurso que se observa es la enumeración de términos: “quejarse, protestar, denunciar, condenar y bramar” (línea 2), referidos a los motivos negativos para no estar contentos o satisfechos en España; “periodistas, columnistas y comentaristas” (línea 4), para hacer referencia a las personas que viven  de los medios de comunicación; “prensa, radio y televisión”, términos que hacen referencia al campo semántico de los medios de comunicación; “…ira y vociferación, escepticismo y desdén” (líneas 7-8), para hacer referencia a algunas de las características que predominan en los medios de comunicación; “…la exageración y la arbitrariedad, el sofisma y …la incondicionalidad…” (líneas 11-12), con estos términos se señalan las características que admiten las críticas negativas.
    Dentro de estas enumeraciones se aprecia la utilización del polisíndeton y del asíndeton. El primero  supone la repetición de la conjunción “y”, sintácticamente no necesario; aportando lentitud, solemnidad y enfatización de los términos. El asíndeton, que supone la falta de conjunciones, expresa acción rápida y da viveza y agilidad al texto.
    También está presente el símil para comparar términos que el autor considera que tienen alguna relación y así intensificar sus cualidades: “…temieran como a la peste…” (línea 6), referido a los periodistas, columnistas o comentaristas que tienen tanto miedo o pavor a hacer críticas bajo un punto de vista positivo como a la peste.
    Otro recurso en el texto es la antítesis, anteponiendo dos términos para intensificar la diferencia entre críticas negativas y críticas favorables: “…es mucho más fácil…” (línea 9),  “Es muy difícil estar incondicionalmente a favor de nada…” (línea 12), “…resulta sencillísimo…estar incondicionalmente en contra de todo” (línea 13).
    Entre las líneas 12 y 13 se observa un paralelismo sintáctico en el que se repiten estructuras para intensificar una ordenación de sus pensamientos, aportar un ritmo fónico y  dar claridad a las ideas del autor: “estar incondicionalmente a favor de nada”, “estar incondicionalmente en contra de todo”.
    Además, aparecen algunas reduplicaciones de términos: “Admiten en mucho…” (línea 11), “…admiten la…” (línea 12); “…estar incondicionalmente a…” (línea 12), “…estar incondicionalmente en…” (línea 13); “…resulta blando…” (línea 8), “…resulta sencillísimo…” (línea 13). Con estas repeticiones se aporta mayor intensidad expresiva al texto en torno al significado de las palabras que se repiten.
    Mediante el hipérbaton se altera el orden sintáctico de los elementos de las proposiciones, se destaca lo que se pone en primer lugar, pero también se altera el orden rítmico y acentual como se puede observar en los siguientes ejemplos: “En la prensa de nuestro país reina cada vez más el negativismo a ultranza” (línea 1). El orden lógico sería: “El negativismo reina a ultranza cada vez más en la prensa de nuestro país”; “…por qué no nos gusta una película o un libro…” (líneas 9-10), cuyo orden lógico sería: “ por qué una película o un libro no nos gusta”.
Me faltan adjetivos: magnífico

 SINTAXIS
 “Hoy en día da la impresión de que la mayoría de los articulistas y contertulios se levantan de la cama con el ánimo ya soliviantado y entonces miran a su alrededor para hallarle contenido a su cólera.”

P1- Hoy en día da la impresión (principal)
    P2- De que la mayoría de los articulistas y contertulios se levantan de la cama con el ánimo ya soliviantado (subordinada sustantiva  CN de “impresión” dentro de  P1)
    P3- Y (de que) entonces miran a su alrededor (coordinada copulativa con P1 con el nexo “y”, también subordinada sustantiva CN dentro de P1, como la proposición anterior )
        P4- para hallarle contenido a su cólera (Subordinada adverbial final de P3)

Nos encontramos con una oración con cuatro núcleos verbales y por tanto cuatro proposiciones de las cuales P1 es la proposición principal y de ella dependen las demás proposiciones. P2 es una subordinada sustantiva de CN de P1 cuyo verbo es “se levantan”. P3 es una coordinada copulativa a P2 y realizaría la misma función que ésta; el nexo “de que” no aparece, pero se sobreentendería. Finalmente P4 es una subordinada adverbial final  de P3 cuyo verbo es  el infinitivo “hallarle”.


viernes, 21 de diciembre de 2018

"Rosas negras" de Julio Llamazares y fragmento de "LaCasa de Bernarda Alba"

TEXTO 1

Rosas negras

“El camino era oscuro, / yo también era oscura, / buscaba entre tus rosas negras / el rumor de la noche…”. En Adiós a la noche(La isla de Siltolá), la joven Andrea Bernal, una de las voces más conmovedoras y deslumbrantes de la actual poesía española, escribe estos versos que, no sé por qué, a mí me parecen una descripción perfecta del año que se termina, este 2016 lleno de tragedias, perturbadores sucesos e inquietantes proyecciones de futuro. A veces, la poesía es la única manera de expresar el sentimiento que a uno le invade y que no podría o sabría contar de otra forma: “Tu piel de hierbabuena apagaba la luz / cuando la luz era un tímpano fino / de la única vela / Nuestros caminos eran oscuros, / Novalis atardecía apenas mudo / como reconociendo el sueño de la noche que ama / fugitiva”, concluye su poema Andrea Bernal en un final que valdría también para el año que terminará esta noche y que será celebrado de un lado a otro del mundo con las luminarias y las campanadas de siempre, con la alegría repetitiva y artificial de todos los años, esa que nos sirve a todos para engañar a nuestras conciencias o para negar lo que no nos gusta.
Entre tanto, sobre la Tierra brillarán también en la noche mezclándose con sus luces las almas de los anónimos miles de muertos de las guerras de Siria y de Irak, las de los desaparecidos en el Mediterráneo, esa insaciable fosa común (la mayor de todo el planeta: 5.000 sepultados en ella solo este año) en la que se ha convertido el mar del color del vino que cantara Homero y que fue la cuna de nuestra civilización, las de los europeos asesinados por unos locos iluminados por el rencor y la ira en discotecas y en mercadillos de Navidad, en transportes colectivos o en playas llenas de músicas, las de los centenares de miles de refugiados que vagan por las fronteras como animales entre alambradas bajo la noche, remedo resucitado de la humanidad errante de las viejas estampas de la II Guerra Mundial. Por cada uno de ellos yo arrojo una rosa negra que nadie verá caer, eclipsada por las luminarias y por el brillo de los vestidos de fiesta, una de esas rosas negras que la poeta Andrea Bernal inventó para despedir al año que se termina, al menos en mi imaginación: “Adiós a la noche, / otras de piedra vendrán, / y estarán en silencio los dioses / y los muérdagos acurrucados / verán levantarse los bosques. / Sólo estarán frente a las catedrales / los esqueletos de las farolas / y sabré que la noche fue /—más que un océano — / una levedad negra contra el infinito”.
Julio Llamazares, El País, 31/12/2016


1 – Esquema del texto (1 punto)
2 – Tipo de texto: género y modo de elocución. Justificar con procedimientos lingüísticos (2 p.)
3 – Valoración personal (1 punto)
3 – Sintaxis: análisis morfosintáctico de los siguientes enunciados (1,5)
·         Escribe estos versos que a mí me parecen una descripción perfecta del año que se termina.
·         Esa que nos sirve a todos para engañar a nuestras conciencias o para negar lo que no nos gusta.
·         Y sabré que la noche fue –más que un océano- una levedad negra contra el infinito”.

4 – Valor estilístico de los adjetivos del primer párrafo (1,5)
5 – Contexto literario de La casa de Bernarda Alba (1,5)
TEXTO 2

Bernarda: Quietas, quietas. ¡Qué pobreza la mía, no poder tener un rayo entre los
dedos!
Martirio: (Señalando a Adela.) ¡Estaba con él! ¡Mira esas enaguas llenas de paja de
trigo!
Bernarda: ¡Esa es la cama de las mal nacidas! (Se dirige furiosa hacia Adela.)
Adela: (Haciéndole frente.) ¡Aquí se acabaron las voces de presidio! (Adela arrebata
un bastón a su madre y lo parte en dos.) Esto hago yo con la vara de la dominadora. No
dé usted un paso más. ¡En mí no manda nadie más que Pepe!
(Sale Magdalena.)
Magdalena: ¡Adela!
(Salen la Poncia y Angustias.)
Adela: Yo soy su mujer. (A Angustias.) Entérate tú y ve al corral a decírselo. Él
dominará toda esta casa. Ahí fuera está, respirando como si fuera un león.
Angustias: ¡Dios mío! Bernarda: ¡La escopeta! ¿Dónde está la escopeta? (Sale
corriendo.)

(Aparece Amelia por el fondo, que mira aterrada, con la cabeza sobre la pared. Sale
detrás Martirio.)

Adela: ¡Nadie podrá conmigo! (Va a salir.)
Angustias: (Sujetándola.) De aquí no sales con tu cuerpo en triunfo, ¡ladrona!
¡deshonra de nuestra casa!
Magdalena: ¡Déjala que se vaya donde no la veamos nunca más!
(Suena un disparo.)
Bernarda: (Entrando.) Atrévete a buscarlo ahora.
Martirio: (Entrando.) Se acabó Pepe el Romano.
Adela: ¡Pepe! ¡Dios mío! ¡Pepe! (Sale corriendo.)
La Poncia: ¿Pero lo habéis matado?

6 – Caracterización de los personajes que intervienen en el fragmento. Comenta su personalidad, según su participación en la obra y comenta también sus intervenciones en este fragmento concreto. (1,5)




 FECHA TOPE DE ENTREGA, MARTES 8 DE ENERO

FELIZ NAVIDAD A TODOS

jueves, 22 de noviembre de 2018

"El Feminismo, una moda" de Melania Salazar


El feminismo, una moda…
El feminismo engloba diversos movimientos que demandan igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida personal y social. (…) Obviamente, en los países desarrollados el nivel de igualdad es muy elevado, pero ¿sigue existiendo el machismo? Por supuesto, cualquier mujer que viva en España y haya salido alguna vez a la calle, trabajado o visto la tele, sabe que, si bien la mujer goza en nuestro país de igualdad jurídica, en el ámbito social y económico aún queda camino por andar. Ahora bien, la gran cuestión es cómo va a evolucionar la lucha por la igualdad si se deja en manos de políticos y «políticas» que buscan el voto rápido, fácil y manchan de ideologías políticas dicha lucha. El primer y alarmante resultado ha sido que no todas las mujeres somos iguales. Así, si no eres de una determinada ideología política, fundamentalmente progresista de izquierdas (aunque habría que discutir mucho sobre si lo son) da igual cualquier ataque machista que sufras, la mayoría de las mujeres (progresistas de izquierdas) no van a protestar contra ello. El feminismo siempre ha estado fundamentado en la solidaridad femenina, en esa red tejida a lo largo de los siglos. Esto ha dado poder a la mujer y se basa en que, aunque no piense como tú o incluso tú seas una mujer de ideas machistas (que las hay y bastantes), si te agreden de cualquier forma por el hecho de ser mujer, yo reacciono contra ello: en el trabajo, en la vida doméstica, en mi día a día, a nivel micro, sin que haya titulares ni periódicos, reacciono. Además, ahora resulta que si eres azafata de F1 cosificas a la mujer, pero si eres actriz o presentadora de televisión, hagas lo que hagas, no, y da igual los estándares de belleza profundamente dañinos que perpetúas. Las primeras no son tan libres como las segundas de ponerse lo que quieran y trabajar en lo que quieran, ¿por qué? Pues no tengo ni idea, supongo que solo lo que dicen ciertas mujeres es lo que vale, verdades absolutas incuestionables y si no estás de acuerdo, te conviertes automáticamente en machista y facha. La máxima preocupación que me surge es ¿no llevamos luchando desde el siglo XV para tener la libertad de elegir nuestros trabajos y qué hacer con nuestros cuerpos? Y si hay personas que piensan que estos causan un perjuicio o cosifica a la mujer, ¿no tenemos libertad para seguir realizándolos?, ¿de dónde viene este recorte de libertades para aquellas mujeres que no hacen lo que otras dicen o simplemente no comulgan con sus ideas?, ¿del progresismo?
Melania Salazar*. 4 de marzo 2018. Diario de Córdoba
* Profesora de Economía. Universidad Loyola Andalucía
1. [1 punto] Esquema del contenido del fragmento.
1. Persistencia del machismo en países desarrollados.
                        1.1. Igualdad jurídica
                        1.2. Desigualdades ámbitos social y económico

            2. Falta de respuesta efectiva en la política actual
                        2.1 Interés solo por el voto fácil
                        2.2 Manipulación política del feminismo
2.2.1.- Discriminación de las mujeres por su ideología
2.2.2.- Defensa únicamente de las mujeres de izquierdas

            3. Inexistencia de auténtico feminismo solidario con todas las mujeres
3.1 Necesidad de reacción ante agresiones, sin importar la ideología
            3.2 Ejemplos de manipulación ideológica del feminismo actual
                        3.2.1.- Arbitrariasacusaciones de machismo a mujeres
                        3.2.2.-Descalificaciones a quienes piensa diferente


            4. Recorte de libertades a las mujeres por el propio movimiento feminista

2. [2 puntos] Tipología textual (género y modo de elocución). Justificación con elementos lingüísticos relevantes.
En cuanto al tipo de texto, nos encontramos ante un texto no literario, un artículo
periodístico de opinión, publicado en El Diario de Córdoba y firmado por Melania Salazar, una profesora de Economía de la Universidad Loyola en Andalucía. En todos los textos periodísticos de opinión, como su nombre indica, los autores expresan sus opiniones sobre temas de actualidad. Los artículos de opinión publicados en la prensa diaria en papel están destinados a un público muy general, aunque la ideología del articulista suele coincidir con laideología de los lectores, que a su vez está condicionada por la línea editorial del periódico. En este caso, la autora critica la manipulación del feminismo actual por los partidos políticos de izquierdas.
La autora no es escritora profesional ni colaboradora habitual del periódico, por lo que no está especialmente interesada en utilizar un estilo especialmente cuidado o literario, sino que se limita a opinar públicamente sobre un tema de gran actualidad, como es el nuevo feminismo y sus implicaciones sociales y políticas. Su estilo es apasionado, directo y ágil. Utiliza un registro formal estándar en el que domina la sencillez, sin recursos literarios, cultismos ni tecnicismos. No emplea tampoco coloquialismos, salvo las expresiones“machista” o “facha”, utilizada como ejemplo de descalificación ideológica a quienes no se proclaman progresistas o izquierdistas.
 La articulista habla solo como mujer, pero también como persona de cierta autoridad intelectual, pues se trata de una profesora universitaria. No está tampoco expresamente vinculada a ningún partido o movimiento político, por lo que parece hablar con la libertad que le da una postura personal de defensa de sus propias opiniones, que busca,en cualquier caso, compartir con los lectores, sean estos hombres o mujeres.
Su tono es muy apasionado y se muestra abiertamente contraria a lo que ella considera una manipulación ideológica del actual feminismo que, en su opinión, estádesvirtuando lo que debería ser su esencia: la solidaridad y apoyo mutuo entre todas lasmujeres. La fecha de publicación del artículo es muy relevante pues se trata del 4 de marzo de 2017 unos días antes del a primer Huelga General de Mujeres convocada para el Día de la Mujer, cuatro días más tarde, que supuso un gran debate social.

El modo de elocución principal que se utiliza durante todo el texto es el argumentativo. El modo de elocución argumentativo es el utilizado en aquellos textos en los que la intención principal del autor es defender su opinión o tesis y tratar de convencer de ellas a los lectores a través de unos argumentos. Este modo de elocución se manifiesta en los recursos lingüísticos propios de las funciones emotiva y conativa, que pasaremos a referir a continuación.
Los recursos propios de la subjetividad y la función expresiva son los siguientes:
·         Uso de la primera persona del singular, tanto en pronombres personales como en las desinencias verbales (“no tengo ni idea” “yo reacciono”)
·         Uso de la primera persona del plural, para incluirse entre el colectivo femenino (“somos las mujeres”“llevamos luchando”“no tenemos libertad...”)
·         Uso de verbos de opinión (“resulta que..” “supongo”)
·         Uso del modo subjuntivo (“opine” “cambiaran”)
·         Marcadores textuales que implican opinión (“obviamente” “por supuesto” “ahora bien”)
·         Léxico connotativo (“cosificar, facha, machista...”)
La función expresiva, la que manifiesta la subjetividad y las propias opiniones, aparece en los textos argumentativos entremezclada con la conativa, la que se centra en convencer. Esta función se manifiesta en los siguientes procedimientos lingüísticos:

·         Uso de la 2ª persona del singular, con un sentido generalizador, pero que interpela también directamente al lector, en este caso a las mujeres lectoras, en las que busca complicidad e identificación con sus propios puntos de vista: “no piense como tú” “incluso si tú” “tú seas” “hagas lo que hagas”
·         Oraciones interrogativas con las que intenta hacer recapacitar al lector(“¿por qué?, ¿del progresismo?”), el uso de la 2ª persona (“te conviertes”) y 1ª persona del plural, para establecer una relación de empatía y cercanía con el lector.  
·         Salvo quizá el primer enunciado y la parte del texto que está omitida, donde es posible que hubiera un pasaje expositivo en el que, de forma objetiva, la autora diera cuenta de la historia del feminismo.
A pesar de que predomina el modo de locución argumentativo, encontramos algunos elementos propios de la exposición, que es el modo utilizado para transmitir información objetiva sobre la realidad. La razón es que, a pesar de que es un texto tremendamente subjetivo, la autora pretende convencer por argumentos basados en los hechos. Así, encontramos también elementos de la función referencial que es la que domina en los textos objetivos: oraciones enunciativas, verbos en indicativo y uso de la 3ª persona. Sin embargo, estos elementos se encuentran básicamente en el primer enunciado del texto y, probablemente, en la parte del texto que sigue y que se ha omitido en este fragmento, en la que probablemente, la autora hiciera una exposición objetiva sobre la historia del movimiento feminista.

En resumen, el modo de elocución que predomina en este texto es el argumentativo ya que, como anteriormente he comentado, el texto es un artículo de opinión, lo que conlleva a que la autora hable críticamente sobre el tema, en este caso la politización del feminismo y la discriminación a algunas mujeres que este feminismo ideologizado está provocando.

3. [1 puntos] Valoración personal del texto.

Como ciertamente dice la autora, el feminismo es una corriente social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente han estado reservados para los hombres, y creo que es obvio que en países más desarrollados este movimiento esté más asentado ya que supuestamente las sociedades son sociedades más evolucionadas.

Ahora bien, también en mi opinión creo que hay dos tipos de corrientes feministas. Un tipo de feminismo estaría relacionada con los derechos, un movimiento que hace partícipes a tanto hombres y mujeres que lucha por la igualdad de derechos, una igualdad en la que las mujeres podemos votar para decidir quienes lideran  nuestro país, para poder elegir libremente a nuestras parejas, que podamos tener cosas nuestras propias y conseguirlas a partir de nuestro propio esfuerzo. Los hombres y las mujeres nunca vamos a ser iguales (con esto no quiero infravalorar ni al hombre ni a la mujer, todo lo contrario, me refiero a que hay características fisiológicas que nunca vamos a compartir) pero ambos deberíamos tener derecho a las mismas cosas. Creo que nadie nos debería prohibir nada por el simple hecho de ser mujer. Esta creo que sería una de las caras del feminismo que defiende la autora, y estoy totalmente de acuerdo con ella.

Sin embargo, el otro tipo de feminismo que quiero destacar es un feminismo moderno, un movimiento en el que la propia mujer discrimina a otra por el hecho de no tener las misma ideologías (como dice la autora “progresistas de izquierdas”), un movimiento que defiende que la mujer debe seguir unos estandartes para poder reivindicar. Uno de los problemas más comunes es la discriminación entre mujeres, como ejemplo pongo el siguiente: imaginemos un día que se sale de fiesta, si una mujer es pudorosa y no quiere ponerse un escote, ya hay mujeres que la califican de machista, tan solo por el hecho de no querer llevar un escote; o todo lo contrario ( cada una es libre de hacer lo que quiera). Pedimos que no se nos repriman y nos reprimimos entre nosotras, pedimos respeto mutuo y somos las primeras en saltárnoslo.


Creo que todos nos deberíamos considerar feministas, pero de la clase de feministas que luchan por seguir adelante, que respetan y quieren respeto, los que luchan por la igualdad entre hombres y mujeres y no por privilegios , los que luchan con sentido y no con odio, con este tipo de feminismo me identifico.

viernes, 26 de octubre de 2018

"VENENO" de Manuel Vicent



Veneno
La basura mediática que uno se traga cada día no deja lesión alguna, ni siquiera microscópica, en la mucosa más sensible del cerebro. Las neuronas procesan toda la mierda tóxica que nos rodea y tal como les llega la trasladan al conocimiento sin que se produzca fisiológicamente ningún control ni rechazo. La contaminación del aire congestiona los pulmones e irrita la garganta e incluso puede provocar cáncer; en cambio, el veneno moral e ideológico que uno respira penetra en la raíz de la conciencia sin que el cerebro reaccione ante un ataque tan rudo y persistente. Hay que imaginar qué sucedería si las ideas y creencias con que se nutre el cerebro cambiaran de sustancia y fueran a parar al estómago en forma de alimento que se adquiere en un colmado. Muchas noticias del telediario te harían vomitar durante el almuerzo y después de tragarte un debate histérico e inconsistente, de oír el comentario crispado de un político idiota, de leer un artículo sectario, una disentería fulminante te mandaría corriendo al cuarto de baño. El nacionalismo fanático, la corrupción política y la banalidad gansa de la cultura, en un colmado serían productos equivalentes a la carne de perro, al aceite de colza, a la fruta con gusanos y al pescado podrido. Si en la tienda la gente rechaza por instinto un alimento pasado de fecha, ¿por qué acepta una creencia rancia como si no le dañara? La denominación de origen y el control de calidad que rigen en la alimentación, no atañen a los productos destinados al cerebro, aunque estén llenos de bacterias. Nuestra conciencia largamente intoxicada acepta con normalidad el veneno diario que recibe en lo que uno lee, oye, contempla, huele y respira, de forma que el ciudadano se comporta con toda naturalidad en la vida, creyéndose sano y libre, sin saber que está envenenado.

Manuel Vicent - El País, 22 febrero 2015

1 – Tema y estructura  del texto (1 punto)

Nos encontramos frente a una columna literaria de  Manuel Vicent  cuyo tema principal sería “La manipulación moral que sufrimos diariamente por parte de los medios de comunicación y de la que no nos damos cuenta”. En el texto, el autor reflexiona sobre  el efecto dañino de los medios de comunicación y la necesidad de crear unos controles de calidad  en estos medios para  reducir la manipulación y el daño en nuestra conciencia.

Respecto a la estructura  externa, podemos observar que el título “Veneno“, sintetiza en una sola palabra clave la idea central del envenenamiento que producen esos medios de comunicación en nosotros. Con el título, el autor busca captar la atención del lector, alertando del peligro, imitando de alguna manera como el aviso que suele constar en los envases de las sustancias tóxicas.
El texto posee una estructura deductiva –cerrada, pues la tesis se plantea al principio del texto y se repite al final, reafirmándola como demostrada por su argumentación. El artículo no presenta división en párrafos, aunque podemos distinguir tres partes analizando la estructura interna: Tesis, cuerpo argumentativo y conclusión, que detallamos a continuación.
La tesis o idea defendida por el autor (los medios de comunicación nos están contaminando el cerebro sin que nos demos cuenta de ello) ocupa el primer enunciado del texto (“La basura mediática…del cerebro”), en las línea s 1 y 2.
El cuerpo argumentativo, la parte más amplia del texto podríamos a su vez subdividirla en función de los distintos argumentos utilizados y abarcaría desde la línea 2, al final de la tesis, a la mitad de la línea 15 (“Las neuronas procesan… llenos de bacterias”)
El primer argumento, que abarca desde  2 a la 7, cuando dice “ataque tan rudo y persistente”) es un símil en que compara esa contaminación que llega al cerebro con la que producen los gases tóxicos en nuestros pulmones.
El segundo argumento (líneas 7 a 17) utiliza ahora el símil de los alimentos repugnantes o en mal estado para explicar cómo esas informaciones “basura” a las que el autor se refiere nos están dañando, con la diferencia que el estómago rechaza esos alimentos y nuestro cerebro, no.
Finalmente, la conclusión, que se presenta como reafirmación de la tesis, una vez demostrada ocupa el último enunciado del artículo, desde la mitad de la línea 17 (“Nuestra conciencia…”) hasta el final.
Como hemos mencionado anteriormente, el texto presenta una estructura deductiva-circular. Pues la tesis aparece al principio del texto, se demuestra y se repite al final.


2 – Actitud e intencionalidad del autor (1 p)

La  actitud  del autor es muy subjetiva y crítica hacia los medios de comunicación que nos bombardean con noticias que a él personalmente le resultan repugnantes, en cuanto a los contenidos (“nacionalismo fanático”, “corrupción política” “banalidad gansa de la cultura”) o en cuanto a las formas (“debate histérico” “comentario crispado de algún político idiota”). No menciona ningún medio de comunicación concreto, y su crítica parece referirse a cualquier soporte (“lo que uno lee, oye, contempla”), incluso, yendo aún más allá, le parece que ese “veneno moral” a que se refiere está impregnando toda nuestra vida en sociedad, que de alguna forma estamos sumergidos inevitablemente en él, puesto que incluso se “huele y respira”.
Además, se muestra muy crítico no solo con los medios de comunicación, sino con la pasividad e inconsciencia de todos los consumidores de esa “bazofia intelectual” que sin ningún espíritu crítico se “tragan” todo lo que les echen. Así pues, aunque utilice la 1ª persona del plural para suavizar esa crítica, incluyéndose a sí mismo “Nuestra conciencia—acepta…”, en realidad parece estar muy dolido y enfadado con toda la sociedad, sin hacer ningún tipo de distinción de edad o condición, que no se revuelve ante ese ataque moral que sufre.
Como conclusión podemos afirmar que Manuel Vicente se muestra tremendamente pesimista ante la sociedad, pues da la impresión de que no confían en modo alguno en que ese estado de cosas cambie, puesto que parece que el mal están en todo y nadie parece querer darse cuenta de lo que está ocurriendo.

En cuanto a la intencionalidad, Vicent trata de remover las conciencias de los lectores, de tratar de hacerles ver que todos deberíamos tener más espíritu crítico y ser más conscientes de que no “todo vale” en cuanto a lo que se dice en los medios de comunicación y que tendríamos que dejar de ser tan pasivos e intentar luchar para que las cosas cambien y no asumir los males sociales que, a su juicio nos rodean, con tanta naturalidad. La sociedad está falta de valores morales y todos deberíamos hacer algo por mejorar. Los símiles que utiliza en cuanto a la contaminación atmosférica y los alimentos repugnantes, tratar de llamar la atención en un intento que parece desesperado pues, como hemos dicho Vicent se muestra tremendamente pesimista en que las cosas cambien.




3 – Funciones del lenguaje que se aprecian. Justificación con procedimientos lingüísticos  (2 p.)

Para  comenzar, podemos observar en el texto, que una de las funciones que destaca es la  emotiva o expresiva, en la que el elemento de la comunicación es el emisor, pues la intención fundamental del autor es, como hemos dicho, ofrecer su punto de vista a los lectores sobre lo corrompidos que están los medios de comunicación e incluso la propia sociedad. La función expresiva es la habitual en los textos de opinión como este. Respecto a  procedimientos lingüísticos en los que se manifiesta esta función del lenguaje, serían todos aquellos que manifiestan la subjetividad del autor. En este caso, apreciamos los siguientes:
·         Uso de la primera persona. En este caso, aunque el texto está mayoritariamente escrito en 3ª personas, el autor utiliza la 1ª persona del plural en una ocasión (“Nuestra conciencia largamente intoxicada.”). La 1ª persona plural rebaja la subjetividad, puesto que no se refiere explícitamente al propio autor sino a un colectivo en el que estaría representado tanto él como los lectores. En este caso, la 1ª persona del plural parece referirse a toda la sociedad, en general, que se muestra pasiva ante los ataques morales a que se refiere. La 1ª persona del plural, además hace que el autor se incluya a sí mismo en esa crítica a la inconsciencia de la gente, lo que suaviza en cierta forma el ataque a los lectores, que podrían sentirse molestos.
·         Abundancia de adjetivos valorativos.  Los adjetivos valorativos son aquellos que se refieren a cualidades opinables y, por tanto, subjetivas. Los adjetivos “histérico”, “crispado” “idiota” “gansa”… implican una descalificación hacia el sustantivo al que se refieren y expresan por tanto la opinión negativa del autor hacia los medios o las personas que los hacen.
·          Presencia destacada de léxico connotativo, es decir de palabras o expresiones que tienen un significado añadido y una carga de subjetividad, en este caso referida a la opinión negativa hacia los medios: “basura” “veneno” “intoxicar” “congestionar” “vomitar”, por ejemplo.
·         Uso de coloquialismos, también con connotaciones muy negativas. Aunque el texto está escrito en un registro culto estándar, es destacado el uso de “mierda” una palabra de ámbito coloquial que sorprende al lector por el contraste con el resto del vocabulario y porque no suele ser habitual su uso en los textos periodísticos. Sin embargo, esta expresión tiene una fuerte carga connotativa y resulta muy expresiva.
Destaca también la presencia de la función apelativa o conativa, que es la que se centra en el receptor, pues trata de conseguir una reacción en él. Esta función suele relacionarse con la expresiva y es también habitual en los artículos de opinión, pues cuando alguien opina sobre un tema en un espacio público, de alguna forma siempre quiere convencer de sus ideas al que lee o escucha, en ese caso trata de hacerles reflexionar acerca de que deberían ser más críticos a la hora de seleccionar sus fuentes de información o entretenimiento Los procedimientos lingüísticos específicos de esta función que observamos son los siguientes:
·         Uso de la 2ª persona, con la que el emisor interpela directamente al lector. En este caso se usa el tuteo, que manifiesta una relación de confianza y que, en este caso concreto, tiene un sentido generalizador (“te harían vomitar” “después de tragarte”), es decir se refieren a que esa situación a que se refiere podría sucederle a cualquiera.
·         Uso de oraciones interrogativas, que interpelan directamente al lector y le mueven a la reflexión. Puesto que el lector obviamente no puede responder al autor, serían preguntas retóricas, que presuponen ya la respuesta. “¿por qué acepta una creencia…?

Encontramos, por otra parte, algunos procedimientos propios de la función referencial, que es la que se utiliza para mensajes objetivos sobre la realidad. En este caso, aunque, como ya hemos dicho, el texto es muy subjetivo, sin embargo las reflexiones del autor están planteadas como si fueran hechos objetivos, de ahí la presencia de la función referencial, que en cualquier caso está subordinada a la expresiva. Encontramos los siguientes procedimientos en relación con esta función:

·         Predominio de la 3ª persona y construcciones impersonales, bajo las que en realidad se esconde el emisor, que no usa en ningún momento la 1ª persona del singular (“Hay que imaginar qué sucedería si…”)
·         Verbos en presente del modo indicativo, que dan por hecho las acciones a las que se refiere ocurren realmente en la realidad: “se traga” “se nutre” “rigen” “atañen”…

Finalmente, encontramos también presente la Función Poética, aquella que se relaciona con la forma del mensaje, en este caso con la voluntad de estilo del autor, que es un escritor de reconocido prestigio  y con el hecho de que se trate de una columna literaria. La función poética se manifiesta en el uso de los recursos literarios que comentaremos a continuación.

 4 – Recursos literarios. Definir, justificar en los ejemplos y comentar su valor expresivo.  (2 p.)

Aunque el texto no es literario propiamente dicho, puesto que no crea un mundo de ficción ni la intención estética es la predominante, sí que encontramos algunos recursos literarios, que están al servicio de la expresividad y que muestran una voluntad de estilo, como es propio de las columnas literarias.

Podemos destacar los recursos morfosintácticos, como la enumeración,  que consiste en la suma o acumulación de palabras o enunciados equivalentes o relacionados por su significado a través de la coordinación mediante conjunciones o, como en el caso que nos ocupa, por yuxtaposición (asíndeton): "después de tragarte un debate histérico e inconsistente, de oír el comentario crispado de un político idiota, de leer un artículo sectario". En este caso, puesto que lo que se enumera no son unidades léxicas (palabras), sino enunciados con la misma estructura sintáctica, a la enumeración y el asíndeton se suma otra figura retórica, el paralelismo. Estas tres figuras -enumeración, asíndeton y paralelismo, tiene la misma función expresiva: la acumulación de situaciones desagradables que plantea, producen un efecto expresivo de enfatizar y agrandar la gravedad de las mencionadas situaciones y por tanto de sus efectos "vomitivos", como dice el autor. Por otra parte, estos recursos morfosintácticos, buscan crean unos efectos rítmicos que dan elegancia a la prosa.
Otros dos ejemplos de enumeración con paralelismo serían los siguientes: "a la carne de perro, al aceite de colza, a la fruta con gusanos y al pescado podrido" y " lo que uno lee, oye, contempla, huele y respira", aunque en estos dos casos no se produce asíndeton porque al final de la enumeración sí aparece la conjunción coordinante copulativa "y". en el primer caso, la acumulación de elementos repugnantes aumenta el efecto expresivo del símil que comentaremos a continuación. En el segundo caso, la acumulación de verbos "oye, lee, huele, respira" inciden en el hecho de que la contaminación moral a la que se refiere el autor está en todo los que nos rodea.
En cuanto al símil, es quizá la figura retórica más relevante del texto, puesto que el autor está comparando los efectos nocivos de la "contaminación moral que nos rodea" con los que podrían producir en nuestro organismos el aire contaminado o los alimentos en mal estado. El símil está en este caso al servicio de la argumentación del autor, que trata de hacer entender al lector lo repugnante que le parece el contenido y la forma de lo que nos ofrecen los medios de comunicación, al compararlo con elementos repugnantes y resaltar el hecho de que deberíamos tener rechazarlos.
El símil se diferencia de la metáfora en que en esta última el autor identifica dos elementos distintos de la realidad por razones expresivas, en tanto que en el símil se establece una comparación explícita entre ambas realidades ("serían productos equivalentes a...". Como ejemplos de metáfora en el texto podríamos habar de cuando se refiere a los medios de comunicación como "basura mediática" o "mierda tóxica".  Las connotaciones negativas de la "basura" y la "mierda" se extienden así al elemento real de la metáfora (el contenido de los medios de comunicación) sugiriendo la sensación de repugnancia que el autor busca con la metáfora.

En las líneas 14-15 podemos identificar otro  recurso literario llamado interrogación retórica que consiste en preguntar algo sin esperar respuesta. “¿por qué acepta una creencia rancia como si no le dañara?” El autor la utiliza con la finalidad de reforzar o reafirmar el propio punto de vista, al mismo tiempo que incentiva al oyente a reflexionar sobre su idea. En este caso la pregunta retórica subraya el hecho de que se acepta toda esa "basura mediática" sin que nadie parezca darse cuente de que hace daño.

En las líneas 4-5, encontramos  una  antítesis, que   es una figura retórica que consiste en la oposición de dos ideas empleando palabras antónimas o frases de significado contrario, cercanas en proximidad y de estructura gramatical similar.
“La contaminación del aire congestiona los pulmones e irrita la garganta e incluso puede provocar cáncer; en cambio, el veneno moral e ideológico que uno respira penetra en la raíz de la conciencia sin que el cerebro reaccione ante un ataque tan rudo y persistente” El autor la utiliza con la intención de enfatizar la idea  de cómo actúa esa contaminación moral ayudando a comprender mejor su significado.

Finalmente,  podemos identificar una aliteración en la línea 4. La aliteración es una figura de carácter fónico que consiste en la repetición de uno o varios sonidos dentro de una misma palabra o frase: “contaminación del aire congestiona”. Esta figura busca unos efectos rítmicos que contribuyen a la armonía de la prosa y se usa fundamentalmente por razones de elegancia en el estilo.


5 – Definir el significado conceptual y contextual de las siguientes palabras y expresiones (2 p.)

Basura mediática: Expresión metafórica con la que el autor se refiere a los contenidos repugnantes de los medios de comunicación.  

Fisiológicamente: Adverbio derivado del adjetivo "fisiológico", que se aplica a los procesos que se producen en el organismo de los seres vivos. el autor lo usa para referirse a los efectos en nuestro organismo de los elementos nocivos que ingiere o respira.

Congestiona: Irrita, obstruye, tapona.

Moral: Adjetivo que se aplica a lo que se relaciona con  un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como una guía para obrar. El autor habla de "veneno moral" metafóricamente, porque se está envenenando nuestra forma de comportarnos y ver el mundo.

Rudo: Brusco, tosco, poco delicado.

Conciencia: Sustantivo abstracto que hace referencia al conocimiento que el ser humano tiene de su propia existencia, de sus estados y de sus actos. El autor se refiere a que no nos damos cuenta del daño moral que recibimos.

6 – Indica el tipo y función de las subordinadas y el tipo y función del nexo en los siguientes enunciados:  


a)      Que me respondas es mi deseo más ferviente
Subordinada sustantiva-Suj
Que (Nx)-conjunción completiva (sin función)

b)      Compré los libros que me recomendaste
Subordinada adjetiva –CN de “libros”
 Que (Nx)-Pronombre relativo. CD en su propia oración

c)      No comprendo a los que no tienen preparado el examen
Subordinada adjetiva/sustantivada – CD
Que (Nx) –pronombre relativo, Sujeto

d)      Se arrepintió de que lo nombraran delegado
Subordinada sustantiva- C.Régimen
Que (Nx) conjunción completiva  (sin función)


e)      Los apuntes de los que te hablo están en la fotocopiadora
Subordinada adjetiva-CN de “apuntes”
Que (Nx) Pronombre relativo –C.Régimen (precedido de la preposición y el determinante “de los”)


f)      No hay muchas personas en las que puedas confiar
Subordinada aljetiva-CN “personas”
Que (Nx) Pronombre relativo–C.Régimen, precedido de preposición y determinante ( En las)