viernes, 21 de noviembre de 2014

RIMAS DE BÉCQUER


TEXTOS DE LOS POEMAS A EXAMEN


Grupo I: La poesía (Rimas I – XI)


I

Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas páginas son de este himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirlo, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar; que no hay cifra
capaz de encerrarlo, y apenas, ¡oh hermosa!
Si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.



II

Saeta que voladora
cruza, arrojada al azar,
sin adivinarse dónde
temblando se clavará;
hoja del árbol seca
arrebata el vendaval,
sin que nadie acierte el surco
donde a caer volverá;
gigante ola que el viento
riza y empuja en el mar,
y rueda y pasa, y no sabe
qué playa buscando va;
luz que en los cercos temblorosos
brilla, próxima a expirar,
ignorándose cuál de ellos
el último brillará;

eso soy yo, que al acaso
cruzo el mundo, sin pensar
de dónde vengo, ni adónde
mis pasos me llevarán.



IV

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la humanidad siempre avanzando,
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!



 VII

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en la rama
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
¡Ay! -pensé-, ¡Cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: “Levántate y anda”!



XI

—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!


Grupo II: La exaltación del amor (Rimas XII-XXIX)


XIII

Tu pupila es azul, y cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul, y cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.
Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea
me parece, en el cielo de la tarde,
¡una perdida estrella!



XV

Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz,
eso eres tú.
Tú, sombra aérea que cuantas veces
voy a tocarte, te desvaneces
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como un gemido
del lago azul.
En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento.
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
Eso soy yo.
¡Yo, que a tus ojos, en mi agonía
los ojos vuelvo de noche y día
yo, que incansable como demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!



XXIV

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama.
Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.
Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.
Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,
y al reunirse en el cielo
forman una nube blanca.
Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.


Grupo III: Amor desengañado (XXX-LI)



XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón...
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: "¿Por que callé aquél día?"
y ella dirá. "¿Por qué no lloré yo?"



XLI

Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No pudo ser!
Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme! ...
¡No pudo ser!
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
el uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha, inevitable el choque ...
¡No pudo ser!



Grupo IV: El dolor, la angustia, la muerte (Rimas LII-LXXVI)




LIII

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
ésas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día....
ésas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
¡así no te querrán!



LXI

Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?
Cuando la trémula mano
tienda próximo a expirar
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?
Cuando la muerte vidrie
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?
Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral),
una oración al oírla,
¿quién murmurará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa.
¿quién vendar a llorar?
¿Quién en fin al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?



LXVI

¿De dónde vengo..? El más horrible y áspero
de los senderos busca:
Las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿A dónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.
En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.



LXXIII

Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.
La luz que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho,
y entre aquella sombra
veíase a intervalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día
y a su albor primero
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:
"¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!"
De la casa, en hombros,
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron
y el santo recinto
quedose desierto.
De un reloj se oía
compasado el péndulo
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:
"¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!"
De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila,
formando el cortejo.
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo;
allí la acostaron,
tapiáronla luego,
y con un saludo
despidiose el duelo.
La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras
yo pensé un momento:
"¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!"
En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan los huesos...!
.................................

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es, sin espíritu,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
que al par nos infunde
repugnancia y duelo,
a dejar tan tristes,
tan solos los muertos.

ESQUEMA, RESUMEN Y COMENTARIO CRÍTICO

1.- Análisis objetivo del contenido:


1.1.- Esquema: Enunciación de las distintas ideas del texto, que deberán aparecer jerarquizadas. El esquema debe manifestar de forma explícita la relación de subordinación entre las ideas principales y secundarias, así como la dependencia de todas ellas de un tema o idea central.
1.2.- Resumen: Redacción de un breve texto de síntesis que recoja el tema principal y las ideas secundarias del texto. Debe ocupar un solo párrafo y no incluir expresiones literales del texto. Debe ser breve, pero sin que resulte vago o incompleto. Se redactará en tercera persona y no incluirá apreciaciones personales o interpretaciones.

2.- Comentario crítico:

2.1.- Tipo de texto: Género y Modo de elocución.

2.1.1.- Género: Clasificación según el contenido y la intención.

(Textos literarios): finalidad artística, ficción

  • Lírico (poesía o prosa que expresa sentimientos de forma artistica..)
  • Narrativo (relata historias ficticias para entretener)
  • Dramático (teatro: sin narrador, los personajes ”viven” la historia)


(Textos no literarios): el emisor habla como él mismo sobre la realidad. Pueden incluir recursos literarios, pero la intención artística es secundaria. Pueden ser administrativos, didácticos, periodísticos o ensayísticos. Nosotros nos centraremos en los dos últimos.

  • Periodísticos de opinión: Están publicados en un periodico o revista no especializada.  Expresan opiniones del autor, que firma su artículo. No suelen ser periodistas sino colaboradores. Condicionados por la difusión en periódico: breves, tratan temas de actualidad y están destinados a un público muy general. Lenguaje, en principio, accesible a cualquier persona de cultura media.  Subgéneros de opinión: columna litereria, artículo de opinion, tribuna libre, editorial…  
  • Artículos publicados en Internet Recientemente se han popularizado los artículos publicados en blogs o páginas web a través de Internet. Aunque no estén publicaso en prensa tradicional, este tipo de textos tienen carcaterísticas lingüísticas muy similares a los textos periodísticos de opicnión, pues también tartan temas de actualidad dese un punto de vista subjetivo y destinados a un public muy amplio. Dependiendo del tipo de blog pueden tener un caracter más o menos coloquialy establecer peculiares relaciones con los lectores, que pueden ser seguidores habituales. Además, a diferencia de los artículos de la prensa tracional, pueden admitir comentarios de los lectores.
  • Ensayísticos: El autor trata de forma subjetiva, con un enfoque personal, algún tema de interés general. Tiene características similares a artículo de opinión, pero se publican en revistas especializadas o libros. Suelen ser más largos –desde varias páginas o todo un libro-  El receptor es por tanto un lector más específico, interesado en el tema concreto. Ensayos humanísticos, los que tratan sobre humanidades (Filosofía, Arte, Historia, Filología…)


2.1.2.- Modo de elocución: Forma de expresión que se utiliza. Los textos solo pueden pertenecer a un género pero, si son largos, pueden presentar varios modos de elocución. Hay 5 modos de elocución, que se pueden dar tanto en textos literarios como no literarios.

  • Narración: Se relatan hechos (noticias, anécdotas… también en textos literarios narrativos. No confundir modo de elocución narrativo con género literario narrativo. Las novelas, por ejemplo, pertenecen al género narrativo, pero pueden  incluir, además de pasajes narrativos, otros modos de elocución, como la descripción o el diálogo)
  • Descripción: Manifestar características de un ser, un objeto o un lugar. Suele aparecer junto a otros modos de elocución.
  • Diálogo: Intercambio de parlamento entre dos o más interlocutores. Entrevistas, Pasajes dialogdos de novelas o el Teatro.
  • Exposición, O explicación. Transmisión de conocimientos o ideas de forma objetiva.
  • Argumentación. Defender una idea con argumentos con intención de convencer.

               

2.2.- Tema.

Enunciar en una sola frase nominal –sin verbo conjugado- la idea más importante del texto. En los textos de opinión el tema puede coincidir con la tesis –la idea defendida por el autor-. El tema debe enunciarse en un máximo de 10 ó 12 palabras. No debe ser demasiado genérico, sino que hay que precisarlo al máximo. Por ejemplo: “El tabaco” sería demasiado impreciso; mejor, “Perjuicios del tabaco en la salud de los adolescentes”.
               

2.3.- Estructura. 

Comentar la organización de las ideas en el texto.

Externa: Divisiones que se aprecian –párrafos en prosa / estrofas en poesía-. Si tiene título. Solo nos interesa para poder explicar la estructura interna.

Interna: Cómo se organizan las ideas del texto: partes que se pueden distinguir según el contenido. No siempre se puede dividir en tres partes: el texto puede presentar distintas estructuras o incluso estar incompleto. Mencionar si falta algún fragmento (…).  No es correcto hablar de Planteamiento – Nudo – Desenlace en los textos de opinión: este tipo de estructura se da solo en textos narrativos y cuando están completos. Los textos de opinión suelen presentar estructuras argumentativas; las partes que se podrían distinguir si el texto está completo podrían ser las siguientes (aunque no siempre aparecen en todos los textos):
Introducción: Antes de entrar en materia, se pone un ejemplo, que relata una anécdota, se citan datos concretos o se hace un reflexión inicial que da lugar al tema propiamente dicho. La introducción no es todo lo que está al principio de un texto; tampoco tienen introducción todos los textos: a veces se entra en materia directamente.
Tesis: en los textos argumentativos, la idea que se defiende. No siempre aparece explícita. Cuando la tesis se encuentra al principio del texto, se dice que la estructura es deductiva, si aparece al final, inductiva y si al principio y repetida otra vez al final, circular.
Cuerpo argumentativo: todos los argumentos que se dan a favor de la tesis. Si la tesis no es muy clara o no se ven argumentos concretos, se puede hablar sencillamente de desarrollo del tema. Esta es la parte más amplia del texto y a veces conviene subdividirla a su vez, haciendo referencia a los párrafos o las líneas que ocupa (qué se dice en cada parte). El desarrollo o cuerpo argumentativo es la única parte imprescindible, la que siempre aparece.
Conclusión. No siempre aparece. Puede ser la tesis –en el caso de las estructuras inductiva o circular- , una síntesis de lo dicho o bien una enseñanza que se puede extraer. No todo lo que aparece al final de un texto es la conclusión, como no todo lo del principio funciona como introducción.
               

2.4.- Actitud e intencionalidad del autor:

Actitud.  Comentar la actitud del autor respecto a su propio texto y la forma en que lo plantea al lector. En este apartado tenemos que explicar cuál es la postura del autor sobre el tema que aborda y centrarnos en el punto de vista con el que lo enfoca. La actitud puede ser muy variada y estará siempre en función de la intención que tiene al escribir el texto. Ejemplos de posibles actitudes serían las siguientes: objetiva o subjetiva; crítica, irónica, sarcástica o satírica; optimista o pesimista;  intelectual, afectiva o emotiva; realista o idealista; lógica y racional o imaginativa y fantástica; formal o informal. Es importante en este apartado comentar la relación que establece con el receptor: mayor o menor cercanía, grado de complicidad etc. Esto se verá en el uso de la segunda persona –tuteo, por ejemplo- o en el uso de un léxico más o menos coloquial. En relación a esto, también habrá que comentar a qué tipo de lectores se dirige especialmenteSe debe comentar la actitud del autor, no limitarse a ponerle adjetivos calificativos. Por ejemplo, si su actitud es subjetiva, hay que decir en qué grado –puede ser más o menos apasionado en la defensa de las propias opiniones, o incluso fingir objetividad-  y en qué te basas para afirmarlo, poniendo ejemplos del propio texto. Comentar el título elegido: polisemia –dobles sentidos-, cuál es la idea que resalta…

Intencionalidad. La finalidad que persigue el autor con su texto, es decir,  la reacción que se quiere provocar en el lector: entretener o divertir; informar o enseñar; convencer, persuadir, hacer reflexionar, o sencillamente expresar los propios sentimientos u opiniones. Como en lo relativo a la actitud, hay que comentar la intencionalidad, no limitarse a definirla. Por ejemplo, si la finalidad es expresar opiniones, hay que precisar qué opiniones defiende y por qué lo hace –convencer de ellas al lector, defenderse de algún posible ataque, afán de polémica o provocación-. 
La intención comunicativa está relacionada con las funciones de la comunicación que predominan en el texto: referencial, emotiva, apelativa, poética, metalingüística y fática. En este apartado del comentario no habrá que extenderse en los procedimientos lingüísticos que determinan cada función del lenguaje, puesto que esto corresponde a la cuestión específica de Lengua, pero si habrá que mencionarlo

2.5.- Valoración personal acerca del tema que plantea el texto y de la forma de expresarlo.

La valoración personal es un ejercicio de redacción mediante la que se demostrará el grado de comprensión del texto y la capacidad del alumno de comentarlo de forma crítica, aportando opiniones personales acerca del tema planteado por el autor y de la forma de expresarlo. Se valorará la corrección gramatical y ortográfica, la propiedad en el uso del léxico, la originalidad y la creatividad en la defensa de las propias opiniones. El autor puede disentir de las opiniones vertidas por el autor en el texto, pero siempre evitando descalificaciones y en cualquier caso justificando las propias opiniones. en cuanto a la forma no se pide al alumno que haga de crítico literario del texto ni que lo califique como bueno o malo -no está cualificado para hacerlo ni es eso lo que se le pide- sino que sea capaz de comentar los recursos literarios, las expresiones, los giros, que más le han llamado la atención, explicando siempre las razones. 
En el apartado anterior se describió la actitud e intencionalidad del autor, ahora se trata de que el alumno la valores, opine sobre ella de forma razonada.

La valoración personal debe ocupar entre 15 y 20 línea y debe estar agrupada en dos párrafos:

·         Enjuiciar las ideas expresadas por el autor, así como  la forma de plantearlas. Comentar la manera en que el autor enfoca el tema, sus recursos para captar la atención del lector,  y si estáis de acuerdo o no con los argumentos que utiliza. Tendréis que exponer vuestra opinión sobre los argumentos utilizados por el autor: si os parecen o no sólidos, los contra-argumentos que cabría aportar etc. Comentar también la vigencia del texto, su grado de actualidad: un texto tiene vigencia si es capaz de aportar algo al lector a pesar del tiempo que haya podido transcurrir desde que se escribió. En cualquier caso, tendremos que justificar siempre lo que se decimos, evitando hacer afirmaciones gratuitas, vagas o confusas. Hay que mostrarse siempre respetuoso con las ideas del texto, aunque no las compartamos, evitando descalificaciones o expresiones insultantes.
·         Opinión personal acerca del tema del texto. Redactar de forma ordenada y coherente vuestra opinión personal acerca del tema del texto. Se pueden poner ejemplos de circunstancias similares a las que se refiere, bien a partir de experiencias personales o de personas conocidas, bien de hechos aparecidos en los medios de comunicación. En los textos literarios es muy interesante relacionar el tema del texto con otros textos del mismo autor o de otros autores. Siempre se debe sostener las opiniones razonadamente, es decir, justificando suficientemente aquello que afirmáis. Por supuesto, como en todo el comentario, tendréis que tener mucho cuidado con a la corrección ortográfica y gramatical. Se debe usar un registro culto, evitando coloquialismos o expresiones malsonantes.









PRINCIPALES FIGURAS LITERARIAS



VALOR ESTILÍSTICO DEL ADJETIVO CALIFICATIVO

1 – Definición de adjetivo:
Los adjetivos son palabras que nombran o indican cualidades, rasgos y propiedades de los nombres o sustantivos a los que acompañan y con los que concuerdan en género y número.
La belleza de la flor natural es insuperable. Esta vistosa flor alegra nuestros sentidos.
2 – Forma del adjetivo: los grados
Los adjetivos expresan cualidades de los nombres con mayor o menor intensidad. Estas variaciones reciben el nombre de grados del adjetivo.
Es un pastel dulce. Es un pastel muy dulce. Es el pastel más dulce de todos.
  • Grado positivo
Un adjetivo está en grado positivo cuando expresa una cualidad sin dar idea de intensidad.
Vicente es ágil y Pedro está fuerte.
  • Grado comparativo
Un adjetivo está en grado comparativo cuando expresa una cualidad indicando una variación o comparación en cuanto a la intensidad que relaciona dos términos entre sí.
o   Si la cualidad de un término es inferior a la del otro, utilizamos un grado comparativo de inferioridad, mediante las palabras menos... que.
                                                  Pedro es menos alto que Juan.
o   Si la cualidad de un término es igual a la del otro, utilizamos el grado comparativo de igualdad, mediante las palabras igual... que, tan... como.
Pedro es tan alto como Juan.
o   Si la cualidad de un término es superior a la del otro, utilizamos el grado comparativo de superioridad, mediante las palabras más... que.
Pedro es más alto que Juan.


  • Grado superlativo
Un adjetivo está en grado superlativo cuando expresa una cualidad del nombre en su grado máximo.
  • Cuando expresamos una cualidad en su grado más elevado estamos utilizando el grado superlativo absoluto.
Pedro es rapidísimo. Pedro es muy rápido.
  • Si utilizamos el grado superlativo de un adjetivo haciendo referencia a otros nombres, es decir, comparándolo con otros, estamos usando el grado superlativo relativo.
Pedro es el más rápido del equipo.
·         Comparativos y superlativos de origen latinos

Positivo               comparativo                   superlativo

Bueno                       mejor                                   óptimo
Malo                          peor                                      pésimo
Grande                     mayor                                   máximo
Pequeño                  menor                                   mínimo                             

3 - Tipos de adjetivos calificativos por su significado. (No consideramos los adjetivos determinativos –demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos- pues estos son en realidad tipos de determinantes)
Ø  Clasificadores. Incluyen en un grupo o categoría al sustantivo. Máxima objetividad –no admiten discusión-. Siempre van pospuestos.
o   Análisis sintáctico
o   Debate parlamentario
o   Soldado alemán (gentilicio)
Ø  Descriptivos. Indican una cualidad  observable por más de un sujeto. En principio son objetivos –realidades que pueden percibirse por los sentidos-. Cuando abundan adjetivos de este tipo, querrá decir que el texto es descriptivo.
o   Mesa verde ; árbol robusto;  tela suave; coche nuevo; casa grande
o   A veces caben gradaciones, por lo que puede haber cierta subjetividad. Noche fría; música estridente; café dulce .En estos casos, habrá que comentar el uso concreto que se hace del adjetivo en un texto dado.
o   Pueden ir antepuestos o pospuestos. Si van pospuestos serán, en principio, más objetivos pues –como ya hemos dicho- en castellano, los adjetivos pospuestos remiten en principio a cualidades objetivas y los antepuestos suelen tener más carga de subjetividad.
Ø  Hombre pobre  (describe una situación económica observable)
Ø  Pobre hombre (la cualidad de pobre es ahora más subjetiva y remite a una pobreza más moral que económica). La posición del adjetivo, en este caso, convierte un adjetivo que es descriptivo en prncipio, en valoraivo.
Ø  Valorativos. Indican una cualidad opinable, y por tanto subjetiva. Si en el texto abundan adjetivos de este tipo querrá decir que es un texto subjetivo. Pueden dominar en un texto argumentativo, aunque también en descripciones subjetivas. En cualquier caso, habrá que comentar qué grado de subjetividad aportan los adjetivos, qué cualidades se resaltan o qué actitud manifiesta con ellos el autor. Pueden ir tanto antepuestos como pospuestos; habrá que comentar en cada caso el valor estilístico concreto.
o   Sonrisa encantadora, vestido horroroso, precioso cuadro
o   Pueden ir tanto antepuestos como pospuestos y de su posición dependerá el modo de calificar al sustantivo. En cualquier caso, la anteposición siempre implicará mayor subjetividad, mayor implicación del emisor.
4 - Función: Todos los adjetivos funcionan como complementos de un nombre, con el que conciertan en género y número. Pueden calificarlo directamente –como adyacentes- o a través de un verbo:
4.1.- A través de un verbo
Ø  Atributo: (verbo copulativo) La atribución de cualidades suele relacionarse con la objetividad y deseo de precisión cuando se da en textos descriptivos o expositivos. En cualquier caso, el grado de objetividad dependerá también del tipo de adjetivo (Tu vestido es rojo / Tu vestido es horroroso).
o   Ser=permanencia (María es alta)
o   Estar= transitoriedad (Ella está enferma)
o   Parecer_ percepción subjetiva (Parece cansada)
Ø  Predicativo: (verbo no copulativo) Uso más literario, descripción más impresionista, generalmente más subjetiva:
   Los alumnos acudieron entusiasmados  / María sonreía feliz
4.2.- Adyacente: Complementan directamente al nombre. El castellano permite gran movilidad en la posición del adjetivo y una gran riqueza en cuanto a sus posibilidades expresivas. Será  objeto de comentario el uso concreto que le da en cada caso el autor del texto.
Ø  Pospuestos: más objetividad (día gris; niño pequeño; hombre pobre)
Ø  Antepuestos: más  subjetividad (fría mañana; bonito sombrero: pobre hombre

4.2.1 –  Clases de adjetivos adyacentes (También subordinadas adjetivas):
Ø  Especificativos. Añaden una cualidad nueva al sustantivo. Normalmente se posponen. Tienen un valor más objetivo al ser necesarios desde el punto de vista significativo, pues precisan –especifican-. Son por tanto restrictivos: restringen, acotan el significado del sustantivo al que se refieren.
o   Dame el bolígrafo rojo (no el azul)
o   Prefiero las películas norteamericanas (a las demás)
o   Talaron los árboles quemados (no todos, solo esos) 
Ø  Explicativos. Resaltan una cualidad que se sobreentiende en el sustantivo al que se refiere –siempre, o en ese contexto-. (La s zarzas agudas / Su bella voz)
o   Son más subjetivos, pues no son imprescindibles desde el punto de vista significativo. Sin embargo pueden aportar una gran expresividad, pues subrayan una cualidad que le interesa resaltar al emisor. (Durmió en el frío suelo)
o   Al contrario de los especificativos, no restringen, sino que generalizan. Suelen anteponerse –aunque no siempre- y también pueden ir entre comas.
Ø  Los alumnos, aburridos, permanecían sentados (todos estaban aburridos y todos permanecían sentados)
Ø  Los desalentados profesores se sentían impotentes (todos estaban desalentados y todos se sentían impotentes)
o   Cuando se usan como recurso literario se les llama Epítetos. Distinguimos dos tipos de epítetos:
o   Epítetos propios: el sustantivo al que se refiere siempre tiene esa cualidad –blanca nieve, verde hierba, alta torre, roca dura-
o   Epítetos contextuales: aunque no todos los sustantivos de esa especie tienen esa cualidad, sí el sustantivo concreto al que se refiere el adjetivo en un contexto dado: Sus bellos ojos me cautivaban (aunque no todos los ojos sean bellos, los de esa persona en cuestión sí se da por hecho que lo eran).
5- Los adjetivos pueden sustantivarse –convertirse en sustantivos- cuando van precedidos de un determinante.  En ese caso, su función será sustantiva, no adjetiva.
Ø  Ganaron los malos / Llamó un pobre


FUNCIONES DEL LENGUAJE


SINTAXIS 2: LA ORACIÓN COMPUESTA


SINTAXIS 1: CLASIFICACIÓN DE LAS ORACIONES